Bermillo de Alba (Zamora)

LA IGLESIA DE BERMILLO DE ALBA

 

IGLESIA DE BERMILLO DE ALBA. ASPECTOS ARTÍSTICOS

Los datos publicados son un extracto del libro "Alba y Aliste en la visita de don Manuel Cid y Monroy 1791" de Manuel Gómez Ríos. Así mismo hemos recogido datos de la tesis de Mª Elisa González-Moro Zincke "La zamorana Tierra de Alba (1752-1985)" Aunque hemos encontrado la dificultad de que en dicha tesis se habla de todos lo pueblos de los alrededores, pero no de Bermillo ya que pertenece a un Ayuntamiento de Aliste.

Iglesia de una nave rectangular en su construcción con una gran bóveda sobre el altar mayor y capillas laterales, posteriormente se la añadió una nave lateral para lo que se construyeron unos grandes arcos que dan acceso a ella.

Elementos más destacados de la iglesia: la bóveda, la espadaña que conforma la torre, el portal, la pila bautismal y algunas imágenes, principalmente un Cristo Crucificado, que suponemos pertenecía a alguna de las cofradías existentes. Estas cofradías hoy día prácticamente han desaparecido. Desde aquí hacemos un llamamiento en favor de la recuperación de aquellas que sea posible, pues con su mantenimiento haremos que nuestra historia y el recuerdo de nuestros antepasados pervivan y puedan ser transmitidos a los venideros.

Lugar de Bermillo. De su iglesia parrochial es titular san Mamed Mártir, día 7 de Agosto. (Respecto a la fecha de las fiestas patronales hay diversas opiniones, y al ser éstas unas fiestas romanas en honor de los dioses de la cosecha que fueron adoptadas por el cristianismo, es lógico pensar que a lo largo de la historia hayan variado de fecha, en función de si la época de cosecha terminaba más tarde o más temprano).

En 1791 durante la visita del vicario al pueblo el cura se llamaba don Manuel de Cortázar, natural de Cebolleros, Burgos. Es de bastante instrucción, de edad de 38 años, de buena conducta, celoso, aunque con alguna viveza e intrepidez. ( Es curiosa la descripción que hace de los párrocos de la vicaría, así del de Samir, don Manuel Vegal, dice que tiene el vicio de beber vino con mucho exceso, por lo que estuvo recluso catorce meses, del de Fonfría, don Ventura Manzano, dice que es algo defectuoso en la ciencia para el ministerio, de buena conducta).

Los diezmos se dividen en cuatro partes de las que el párroco percibe tres y la restante el poseedor del beneficio simple. Lo normal era que los diezmos se repartiesen a partes iguales entre el párroco y el poseedor del beneficio, pero Bermillo era una excepción donde el reparto era diferente, también existía un reparto diferente en Ricobayo, en Fonfría y en Carbajosa. El beneficio simple lo obtiene don Pedro Merlo, presbítero, residente en Madrid. El patronato y presentación del beneficio (aunque no es exacto, se puede entender como tal la posibilidad de elegir el cura del pueblo) corresponde en virtud de posesión inmemorial al excmo. señor Conde de Alba de Liste. (Se ha de recordar que las iglesias de los pueblos estaban bajo la protección de un patrón, algún noble que cobraba normalmente la mitad de los diezmos, siendo la otra mitad para el párroco. El noble, Conde de Alba de Aliste, Marqués de Alcañices, Conde de Benavente, Marqués de Valdecarzana (Cerezal, Pino y Carbajosa) e incluso el Arzobispo de Santiago (Fonfría), por su parte tenía una serie de obligaciones para con las parroquias como su restauración, y además en el caso de varias iglesias de Aliste, no ocurría así en las de Alba, contribuían con setenta reales anuales en unas ocasiones para el mantenimiento de la iglesia y en otras para luminaria, básicamente para poder tener encendida la lámpara del Santísimo).


La renta del curato era de 5.548 reales aunque estimada desde un punto de vista más equitativo sería de 8.800 reales anuales.
La renta de la iglesia consiste en la mitad de los rompimientos de sepulturas y en algunas rentas, aunque cortas, que le producen sus posesiones.
Al hablar de rompimientos de sepulturas quiere decir que se cobraba una cantidad por enterrar en el interior de las iglesias, el entierro fuera de la iglesia, en cementerio era gratuito.
Existía una ermita de los Mártires San Fabián y San Sebastián, "que está decente y puede subsistir". Creemos que es lo que posteriormente y hasta tiempos recientes ha sido cementerio, precisamente en un lugar conocido como "La Ermita".

Capellanías. Creemos que existían, al menos tres capillas, así lo atestiguan las hornacinas que se encuentran en la iglesia, una a la entrada a la derecha, que estuvo ocupada por un altar que no hace muchos años fue vendido, las piedras que forman el arco del altar están rotas, creemos que su rotura se debe al momento en que se colocó el altar, a todas luces posterior a la fundación de la capilla, para conseguir encajar el artesonado. Otra capilla se encontraría situada junto al altar mayor, a la entrada de la sacristía, y una tercera, en el lugar que ocupan los arcos, que son de construcción reciente, 1892?, y que seguramente se construyeron para ampliar la iglesia, con una parte que posiblemente fuera la panera. Algunas de las piedras que constituían el arco de esa tercera capilla se encuentran actualmente abandonadas en el exterior de la iglesia.
Sobre el origen de estas capillas hay datos contradictorios, como en las de casi todas las iglesias de la zona. El vicario Cid Monroy en su visita señala que existen dos, "la que fundó Lucas Enríquez, de presenttar de los yllustrísimos señores arzobispos de Santiago y reditúa actualmente dos fanegas de centeno. Es su poseedor don Jacinto Colsa. Hay fundad otra que obtiene don Lorenzo de Lira, natural de este lugar."
A. MATILLA-TASCÓN, Guía-Inventario, recoge una capilla con el título de Santa Inés, fundada por Lucas Enríquez, sin fecha de fundación otra, también con el título de Santa Inés, fundada en 1595 por Pedro Quintana; la tercera, sin titular fue fundada el año 1593 por Lucas Fernández.

Cofradías. Consta la cofradía del Rosario que no tiene rentas. Hay otras que por carecer de circunstancia de erección canónica no han sido visitadas.
Había otras dos cofradías, no recogidas en la visita:
La Cofradía de Animas, con dos tierras de secano: una de ½ ochava y otra de 1 carga.
La Cofradía del Santísimo con cinco tierras de secano: tres de 1 ochava, una de 1 fanega y una de 1 carga.
La Cofradía del Rosario tenía un censo de 366 reales de principal y 11 reales de réditos anuales sobre sus posesiones, según consta en el Libro de Asuntos de dicha Cofradía.
M. A. Jaramillo, Inventario, indica que el archivo de Bermillo desapareció con la casa rectoral.

Las tierras que eran propiedad de las cofradías se arrendaban y por ellas se cobraban unas rentas a los arrendatarios. En el periodo de la desamortización (1860, 1870, 1880) pasaron a ser propiedad del Estado. (En Videmala en 1864). La desamortización consistió casi siempre en vender las propiedades de la Iglesia, con lo que se conseguía que sólo los más ricos pudieran comprarlas, estando ahí la posible explicación al hecho de que los más ricos tenía las mejores tierras. La venta no fue siempre la manera de desamortizar, pues en Pino el párroco declara que se habían vendido unas doce tierras, si embargo los vecinos " como unas ciento y cincuenta fincas se las han repartido todas aunque les he amonestado tanto desde el altar que me presenten la escritura y que los que haian comprado que buen probecho les haga, y los que no que no son suias y que están obligados a pagar las rentas, no he sido oído..." (Mª Elisa González-Moro, op. cit.)

Estado de la Iglesia (1791): "Con el zelo, actibidad y eficacia del párroco actual, se ha logrado que se halle bastante aseada, decente y mui probista de ornamentos y vasos sagrados, y ha consistido principalmente en haberse tomado el trabaxo de Beneficiar y dar estimación a los granos,...., y solamente tiene necesidad de que se rasgue más la ventana de la capilla mayor para que logre luzes competentes y que se haga otra panera en sitio seco respecto de que la actual, por su excesiba humedad, está inutilizada la que podría destinarse para guardar algunos trastos de madera con lo que, además, quedará desembarazada la iglesia cuias obras se mandó al cura dispusiese de su execución."
El 2 de abril de 1861 el obispo de Zamora, con facultades delegadas del arzobispo de Santiago para gobernar las vicarías, escribía al Ministro de Gracia y Justicia dándose por enterado de las reales ordenanzas (23 de marzo) de pago "para la reparación de los templos de Samir de los Caños y Bermillo de Alba" Importó 27.814 reales. Libro de correspondencia oficial de la diócesis (1863-1872). García Diego.

Caudal existente. Resulta tener en el día de alcanzes a su fabor la cantidad de 4.500 reales.

Termina la visita del vicario a Bermillo con la siguiente providencia: "Las casas que en otro tiempo tuvieron el concepto de rectorales se declararon, en virtud de la cesión del párroco, por propias de la fábrica de la iglesia con atención a su principio y a los costosos y largos litigios que con motibo de quiebras se experimentaban entre los predezesores y sucesores, cuias justas causas se tubieron presentes en la visita de 1754 para que se declarase esto mismo".

 

ASPECTOS ARQUITECTÓNICOS Y ARTÍSTICOS

La construcción de la iglesia la dataremos hacia finales del siglo XII o principios del XIII, pues, como veremos más adelante, reúne todas las características arquitectónicas propias de esta época, época del llamado ARTE CISTERCIENSE o primer gótico, de transición del románico al gótico.

Así en su fábrica encontramos los contrafuertes, propios ya del prerrománico asturiano, a semejanza de los de San Miguel de Lillo o Santa María del Naranco. No nos extraña en absoluto esta coincidencia, pues hablamos de una zona repoblada durante la reconquista por cristianos venidos de aquellas tierras. Ejemplos de ello hay por toda la geografía zamorana.

Como características propias del arte cisterciense se observa claramente la existencia de una espadaña en lugar de torre y la impresionante bóveda de crucería con nervio espìnazo apoyada en ménsulas que no llegan al suelo.

Tallas de gran interés son el Cristo de las Ánimas y el Cristo Crucificado del Altar Mayor. Creemos que son góticos en torno al siglo XVI, aunque ésta es una afirmación que realizamos con todas las precauciones, y esperamos que especialistas en el tema lo confirmen o corrijan.

Otras obras importantes son la Virgen de la Inmaculada y la Virgen con el Niño, Virgen del Rosario, así como una Cruz Procesional, posiblemente del S. XVI o XVII.

 

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